LA CONSTRUCCIÓN INTENTA SEGUIR ADELANTE CON SOBRIEDAD

La crisis económica que ha empezado justo en el sector inmobiliario no parece acabar y se prevé una nueva recaída en recesión. Así las construcciones buscan otros caminos rechazando los excesos de los “arquistars” tanto de moda hasta hace muy poco.
En búsqueda de nuevos caminos para seguir adelante, el mercado de las construcciones intenta quitarse de encimas estos años de crisis experimentando soluciones que conjuntan renovación en el frente de la arquitectura y sostenibilidad medioambiental. La búsqueda de nuevos motores de crecimiento es indispensable para un mercado que sigue dando señales de debilidad y que desmiente toda voz de recuperación.
crisis construcciónPero no hay que abandonarse al pesimismo.
Ya en otros países en nuestras mismas condiciones las agrupaciones de empresarios de la construcción han individuado tres líneas sobre las cuales apuntar para mover el mercado:desarrollo, sostenibilidad y simplificación.
Con desarrollo se identifican aquellas intervenciones, pocas y estratégicas, finalizadas a garantizar los servicios y calidad de vida en el territorio local. Es decir nada de AVEs o Palacios de Congresos, sino que servicios básicos que, parece absurdo pero es una realidad, son obsoletos y/o inexistentes en muchos contextos extra urbanos. Como ejemplo, los millares de pueblos densamente habitados de España que no cuentan con red separativa de saneamiento, red de agua potable funcional, acerado, alumbrado etc.
El tema de la sostenibilidad no es nuevo, para quien frecuenta ciertos ámbitos, y tampoco ha demostrado ser una moda pasajera si se cuenta con las inversiones que se realizan en este sentido y a las cuales dedicaremos un artículo aparte. Pero sobretodo es impulsado por la creciente necesidad de los consumidores de ahorrar en los consumos y sus recibos.
La verdadera novedad en los últimos tiempos es lo que los agentes de este sector definen como “ecosostenibilidad difusa”, indicando que, el proyecto basado sobre elementos naturales e innovaciones tecnológicas de bajo impacto ambiental no es una exclusividad para las viviendas de lujo, sino que es accesible para edificios de viviendas y residencias particulares “comunes”.vivienda bio
Y el tema de la simplificación tampoco es nuevo y pasa por la necesidad de un recíproco respeto entre empresas y administraciones y por una mayor transparencia en los mecanismos de selección y gestión de los concursos públicos que evitan, en muchos casos, esos “costes añadidos”, modificaciones y paralizaciones que encarecen el proceso constructivo.
En este sentido, en muchos países europeos, se están reduciendo los permisos, autorizaciones y limitaciones (a veces absurdas y contradictorias, de las cuales España es un ejemplo) necesarias para poder construir.
Las claves están a disposición: de las empresas promotoras y constructoras, para dirigirse a un mercado más exigente y con “menores” márgenes de beneficios; de los consumidores, que deben exigir calidad y ahorro a precios razonables mirando los costes de gestión futuros y no contentarse con cualquier edificio del mercado; de los proyectistas, que deben formarse con calidad y renovarse para volver a flote; y de las administraciones, que deben flexibilizarse para el bien de todos.
Falta solo aplicarlas cada uno en su ámbito. Nosotros, lo intentamos cada día.

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